Una simulación forense del devastador incendio en el complejo de apartamentos de Tai Po, que causó 168 muertes y desplazó a miles de personas en noviembre pasado, reveló que las mallas de andamio utilizadas no cumplían con los estándares de resistencia al fuego. La investigación pública determinó que estos materiales pudieron haber provocado “re-igniciones secundarias”, acelerando la expansión de las llamas. El estudio indica que la utilización de materiales no ignífugos contribuyó significativamente a la intensidad y velocidad con que se propagó el incendio. Expertos testificaron ante una comisión investigadora sobre los hallazgos de la simulación. Las conclusiones preliminares sugieren fallas en la seguridad de los materiales de construcción. Se espera que los resultados de la investigación ayuden a prevenir tragedias similares en el futuro y a reforzar las regulaciones de seguridad contra incendios.
