El Presidente Sánchez está reconfigurando las listas de candidatos del PSOE para las próximas elecciones, integrando a ministros y altos cargos de su gobierno. Esta estrategia ha generado tensiones internas, especialmente en Andalucía y la Comunidad Valenciana. La inclusión de figuras clave como Robles, quien ocupará el segundo lugar en la lista de Madrid, por encima de Marlaska tras diferencias relacionadas con Ceuta, ha desatado disputas. Estas disputas, originadas por el posicionamiento de los candidatos, ya no se limitan a discusiones internas y se hacen evidentes. La designación de personas de confianza en estas regiones ha exacerbado la competencia entre los dirigentes locales del PSOE. Estas decisiones buscan fortalecer la presencia del gobierno en las listas electorales, pero podrían generar divisiones internas.