Roberto Sánchez, candidato presidencial por Juntos por el Perú, no ha reconocido la derrota frente a Keiko Fujimori, a pesar de los resultados preliminares que favorecen a su oponente. Sánchez argumenta que el escrutinio aún no está concluido y que existe un margen para posibles cambios. El candidato anunció que su equipo legal emprenderá acciones para impugnar los votos provenientes del extranjero, donde Fujimori presenta una ventaja significativa. Esta decisión busca revisar la validez de dichos votos y potencialmente alterar el resultado final de la elección. Sánchez enfatizó la necesidad de esperar la conclusión del conteo total y la resolución de las impugnaciones antes de aceptar cualquier resultado. La situación mantiene la incertidumbre sobre la presidencia del Perú. La estrategia legal de Sánchez podría prolongar la definición del ganador.