El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, ha exonerado a Marruecos de la responsabilidad directa en la crisis migratoria que afectó a la ciudad autónoma de Ceuta. En una entrevista, Sánchez afirmó que el Centro Nacional de Inteligencia (CNI) no le informó adecuadamente sobre la gravedad de la situación y el flujo inusual de inmigrantes. Esta declaración ha generado controversia y pone en tela de juicio la coordinación entre los servicios de inteligencia y el ejecutivo. Sánchez comparecerá ante el Congreso el jueves junto con las ministras Ana Redondo y Sira Rego para dar explicaciones detalladas sobre lo sucedido. Se espera un debate intenso sobre las causas de la crisis y las medidas adoptadas para gestionar la situación. La oposición exige responsabilidades políticas por la gestión de la misma. Esta crisis migratoria ha tensado las relaciones entre España y Marruecos, generando una delicada situación diplomática.