La fundación de la familia Széchenyi busca legalmente impedir el uso no autorizado de su nombre. La fundación argumenta que importantes programas estatales de desarrollo económico han empleado el nombre “Széchenyi” sin su consentimiento ni permiso. Consideran una violación a sus derechos de propiedad intelectual y buscan ejercer control sobre el uso de su marca. La fundación es la propietaria registrada de la marca “Széchenyi” y desea proteger su legado y evitar confusiones. Este movimiento podría tener implicaciones para organizaciones que actualmente utilizan el nombre Széchenyi en sus actividades o publicidad. Se espera que la fundación presente una demanda para hacer valer sus derechos.