El festival Sziget en Budapest ha reducido significativamente sus niveles de ruido este año, buscando minimizar las molestias a los residentes locales. Las mediciones indican que el volumen del festival es menor al de un televisor encendido en un hogar cercano. Esta decisión responde a las quejas de años anteriores sobre el impacto acústico del evento en la isla Óbuda. Los organizadores han implementado nuevas tecnologías y estrategias de gestión del sonido para lograr este resultado. La medida ha sido recibida positivamente por la comunidad, buscando un equilibrio entre el disfrute del festival y la calidad de vida de los vecinos. Sziget continúa siendo un importante atractivo turístico y cultural para Hungría. Se espera que este enfoque sirva de modelo para futuros eventos masivos en la ciudad.