El partido Syriza atraviesa una crisis interna con la expulsión de dos de sus miembros del Parlamento, Nikos Pappas y Dimitris Zachariadis. La decisión fue tomada tras fuertes críticas públicas y acusaciones de divisionismo dentro del partido. La líder de Syriza, en un mensaje contundente, condenó la endogamia y las disputas internas que debilitan la unidad del partido. El entorno de Pappas respondió a la medida con una declaración sugiriendo que nadie es indispensable en la organización. Esta purga interna se produce en un momento delicado para Syriza, que busca redefinir su estrategia política. La situación evidencia tensiones latentes y una lucha de poder dentro del partido de izquierda.
