Un alto funcionario de la ONU alertó sobre la falta de avances en la estabilización y reconciliación del sur de Siria, casi un año después de los violentos enfrentamientos sectarios en la provincia de Sweida. Una investigación de la ONU, realizada en marzo, documentó la muerte de más de 1.700 personas, principalmente civiles pertenecientes a la comunidad drusa y algunos miembros de la comunidad beduina, durante los sucesos de julio de 2025. El informe señala posibles crímenes de guerra cometidos por fuerzas gubernamentales sirias, combatientes tribales y grupos armados drusos. La provincia de Sweida, de mayoría drusa, fue escenario de graves disturbios que sacudieron al país. La situación actual impide la recuperación y el restablecimiento de la normalidad en la región. La ONU insta a una investigación exhaustiva de las acusaciones de crímenes de guerra y a la rendición de cuentas de los responsables. La falta de progreso plantea serias preocupaciones sobre el futuro de la provincia y la estabilidad general de Siria.
