El presidente sirio, Ahmed Şara, declaró que la eliminación del antiguo régimen en Siria era una necesidad no solo para el país, sino para toda la región. Esta afirmación sugiere una visión de que el anterior gobierno sirio representaba una fuente de inestabilidad más amplia. La declaración implica un apoyo a la transformación política en Siria como un medio para lograr una mayor paz y seguridad regional. No se especifican los detalles de cómo se logró o el futuro de esta eliminación. La declaración enfatiza la importancia de abordar las causas fundamentales de la inestabilidad en Siria para garantizar un impacto positivo a largo plazo en la región. Esta postura podría reflejar los esfuerzos en curso para reconfigurar el panorama político de Siria y sus relaciones con los países vecinos.