Las nuevas autoridades sirias buscan controlar una escalada de tensiones relacionada con antiguos funcionarios del régimen de Assad. El Ministerio del Interior sirio emitió un llamado público a la población este 15 de junio, instándolos a no tomar la justicia por su mano y a abstenerse de realizar arrestos por cuenta propia. La advertencia se produce en un contexto de posibles represalias y ajustes de cuentas tras los cambios políticos recientes. El gobierno busca reafirmar el monopolio de la fuerza y el papel de las fuerzas de seguridad en el mantenimiento del orden. La situación refleja la fragilidad del panorama político y la necesidad de estabilizar el país. Se teme que la falta de control pueda derivar en un aumento de la violencia y la inestabilidad.