Leah Stewart, una mujer de 34 años, sobrevivió a un ataque de un gran tiburón blanco mientras nadaba en una playa popular de Sídney en junio. Según su testimonio, el tiburón la atacó repentinamente, y ella respondió instintivamente golpeándolo repetidamente. La agresividad de Stewart sorprendió al tiburón, que finalmente la liberó y nadó lejos. A pesar de las graves heridas, Stewart pudo llegar a la orilla y recibir atención médica inmediata. La nadadora describió la experiencia como "luchar contra un dinosaurio", destacando la fuerza y el tamaño del depredador. Este incidente ha generado alerta entre los bañistas, aunque las autoridades locales aseguran que los ataques de tiburones son raros en la zona.