Una mujer australiana resultó gravemente herida el sábado tras ser mordida por un tiburón cerca de la playa de Coogee, en Sídney. La víctima se encuentra en estado crítico pero estable, recibiendo atención médica. Como respuesta al incidente, las autoridades han desplegado drones para patrullar la zona costera y detectar la presencia de tiburones. El objetivo principal es mejorar la seguridad de los bañistas y prevenir futuros ataques. Esta medida busca una vigilancia más eficiente y rápida en comparación con los métodos tradicionales. Las autoridades continúan investigando las circunstancias del ataque y evaluando la efectividad del uso de drones en la protección de las playas australianas.