Sídney está experimentando con hidroalas eléctricos que elevan las embarcaciones hasta un metro sobre el agua. Esta tecnología, perfeccionada para la Copa América, promete una alternativa de transporte innovadora y silenciosa. Las hidroalas, al elevarse, reducen la resistencia del agua, permitiendo una mayor velocidad y eficiencia energética. Los primeros pasajeros han descrito la experiencia como "volar" sobre la bahía. Se espera que esta tecnología contribuya a disminuir la congestión del tráfico marítimo y reducir las emisiones contaminantes en la ciudad. Las pruebas iniciales están enfocadas en evaluar la viabilidad comercial y la seguridad de estos vehículos. El proyecto busca posicionar a Sídney como líder en transporte acuático sostenible.