Un hombre de 72 años, arrestado en Sídney por múltiples actos de grafiti y daños maliciosos, ha sido puesto en libertad bajo fianza. El juez que concedió la fianza manifestó su sorpresa de que las autoridades no lo hayan acusado bajo las leyes de discurso de odio de Nueva Gales del Sur. Se le imputan decenas de delitos relacionados con el grafiti en la zona oeste de la ciudad. El acusado vivirá con un pastor religioso mientras responde a los cargos. La decisión judicial ha generado debate sobre la aplicación de las leyes de discurso de odio en casos de vandalismo. Las autoridades no han explicado por qué no se aplicaron dichas leyes inicialmente. Se espera que el caso continúe su curso en los tribunales.
