A pesar de la contundente victoria de Suiza sobre Bosnia-Herzegovina, el partido celebrado en el Sofi Stadium ha sido calificado como de bajo nivel. El periodista Janne Palomäki, desde Los Ángeles, señala que el resultado no oculta las deficiencias mostradas en el encuentro. Ambos equipos habían empatado en sus partidos inaugurales, lo que convertía este enfrentamiento en un duelo decisivo para asegurar un lugar en la fase eliminatoria. La victoria suiza prácticamente garantiza su clasificación, aunque la calidad del juego dejó mucho que desear. El análisis destaca la falta de brillo en el desempeño de ambos conjuntos. El partido no cumplió con las expectativas generadas.