Suiza celebra hoy una consulta popular sin precedentes para decidir si establece un límite máximo de 10 millones de habitantes. Actualmente, la población suiza asciende a 9,1 millones, pero se prevé que alcance los 10 millones en la próxima década. La propuesta, impulsada por la derecha conservadora, busca reducir significativamente la inmigración para controlar el crecimiento demográfico. Los defensores argumentan que un límite de población es necesario para preservar los recursos y la calidad de vida. Por otro lado, los opositores advierten sobre consecuencias negativas para la economía y el mercado laboral, que dependen en parte de la mano de obra extranjera. El resultado de esta votación tendrá un impacto considerable en las políticas migratorias y el futuro demográfico de Suiza. La votación es considerada un barómetro del sentimiento popular sobre la inmigración en el país.
