Suiza celebra hoy un referéndum nacional para decidir si limita su población a 10 millones de habitantes. La iniciativa, impulsada por la derecha política, busca reducir la presión sobre la vivienda, los servicios públicos y el medio ambiente. Sus opositores argumentan que podría generar escasez de mano de obra y dañar las relaciones con la Unión Europea. La población suiza ha crecido rápidamente en las últimas dos décadas, pasando de 7.3 millones en 2002 a 9.1 millones actualmente, con un 27% de residentes nacidos en el extranjero. Si se aprueba, el gobierno deberá restringir la inmigración una vez que la población alcance los 9.5 millones, limitando permisos de residencia y la reunificación familiar. Esto podría implicar la suspensión de acuerdos con la UE sobre la libre circulación de personas, lo que ha generado comparaciones con el Brexit. Las encuestas sugieren un resultado ajustado, con un 52% de los votantes oponiéndose a la medida y un 45% apoyándola, aunque muchos aún no han decidido su voto.
