Suiza logró su primer triunfo en el Mundial tras vencer a Bosnia y Herzegovina por 4-1 en un partido marcado por la intensidad en los últimos minutos. Bosnia, que había logrado clasificarse al torneo eliminando a Italia, aspiraba a dar otra sorpresa, pero no pudo mantener el ritmo ante el equipo suizo. El encuentro se caracterizó por un inicio disputado, pero Suiza tomó el control en la recta final, anotando cuatro goles en los últimos 17 minutos. A pesar de jugar con un hombre menos, Bosnia no pudo evitar la derrota. Este resultado representa un inicio prometedor para Suiza en la competición y un duro golpe para las aspiraciones de Bosnia. El partido demostró la capacidad de Suiza para aprovechar las oportunidades y definir el encuentro en los momentos cruciales.
