Una votación popular en Suiza rechazó una iniciativa que proponía limitar la población del país a 10 millones de habitantes. El 54,8% de los votantes se pronunció en contra de la propuesta, poniendo fin a un debate nacional prolongado. La iniciativa había generado controversia, con defensores argumentando la necesidad de preservar los recursos y la calidad de vida, mientras que los opositores advertían sobre consecuencias negativas para la economía y el mercado laboral. Suiza tiene actualmente una población de alrededor de 8,7 millones de personas. El resultado de la votación indica una preferencia por mantener una política migratoria más flexible. La participación en la votación fue considerable, reflejando el interés público en el tema.
