Los primeros resultados oficiales indican que Suiza ha rechazado la propuesta de limitar su población a 10 millones de habitantes. La iniciativa, impulsada por el Partido Popular Suizo, buscaba restringir la inmigración y controlar el crecimiento demográfico del país. Este partido, de corte populista y con fuerte representación parlamentaria, ha promovido durante años una agenda antiinmigración, especialmente en relación con la llegada de trabajadores de la Unión Europea. La votación refleja una preferencia por mantener las políticas migratorias actuales y permitir el crecimiento de la población. Analistas sugieren que la derrota de la propuesta podría deberse a preocupaciones sobre el impacto económico negativo de las restricciones migratorias. El resultado final se espera en las próximas horas, pero la tendencia es clara.