Los votantes suizos rechazaron este domingo una propuesta para limitar la inmigración, en un referéndum que generó gran expectación. La iniciativa, impulsada por partidos de derecha, habría introducido cuotas anuales y mensuales a los extranjeros que buscan residir y trabajar en el país. El resultado, con una victoria más amplia de lo previsto por los sondeos, evita una posible confrontación con la Unión Europea, con la que Suiza tiene varios acuerdos bilaterales. Empresarios y sectores económicos celebraron la decisión, temiendo que las restricciones migratorias afectaran negativamente al mercado laboral y la competitividad del país. La votación refleja un debate continuo en Suiza sobre el equilibrio entre el control de la inmigración y las necesidades económicas. Analistas señalan que el resultado indica un respaldo a las relaciones bilaterales con la UE y a un modelo de inmigración más flexible.