En un referéndum nacional, el 55% de los votantes suizos rechazó una propuesta para imponer límites a la inmigración. La iniciativa, impulsada por partidos de derecha, buscaba restringir la llegada de extranjeros al país. El 45% del electorado sí apoyó la medida, motivado principalmente por preocupaciones relacionadas con la inmigración. El resultado indica una preferencia por mantener la estabilidad económica y las buenas relaciones con la Unión Europea, que dependen de la libre circulación de personas. Analistas señalan que la derrota de la propuesta refleja el fuerte vínculo de Suiza con el mercado laboral europeo y su dependencia de la mano de obra extranjera. El gobierno suizo había advertido sobre las consecuencias negativas que la restricción de la inmigración podría tener en la economía nacional. La votación refleja un debate continuo en Suiza sobre la inmigración y su impacto en la sociedad.