Suiza se prepara para un referéndum crucial sobre la limitación de la inmigración, impulsado por la iniciativa "No a una Suiza de 10 millones de habitantes". La votación ha generado una inusual coalición entre empresarios y sindicatos, quienes han lanzado una campaña conjunta para advertir sobre los posibles efectos negativos en la economía nacional. Argumentan que la iniciativa podría dañar las relaciones comerciales con la Unión Europea, construidas a lo largo de décadas. Además, temen que se produzcan escasez de mano de obra en sectores económicos clave. Los opositores a la medida enfatizan la importancia de la inmigración para el crecimiento y la competitividad de Suiza. El resultado del referéndum podría tener implicaciones significativas para el futuro económico y las relaciones internacionales del país.