En 2026, Suiza someterá a votación popular una iniciativa de la extrema derecha que propone limitar la población del país a 10 millones de habitantes para 2050. La propuesta busca restringir la inmigración para alcanzar este objetivo demográfico. La iniciativa ha generado una fuerte polarización en el país, con debates sobre el futuro del crecimiento poblacional y la política migratoria suiza. Su aprobación podría tener consecuencias significativas en las relaciones bilaterales con la Unión Europea, dada la importancia de la libre circulación de personas. Los defensores argumentan que es necesaria para preservar la identidad y los recursos del país, mientras que los opositores advierten sobre impactos negativos en la economía y la sociedad. El resultado de la votación tendrá un impacto considerable en la configuración futura de Suiza. La fecha clave para esta decisión es el 14 de junio de 2026.