Un cartero suizo de 59 años fue despedido después de 42 años de servicio por entregar paquetes directamente en las puertas de los apartamentos, en lugar de dejarlos en la entrada del edificio. Jean-Daniel Taverney, el empleado en cuestión, admitió haber violado deliberadamente las instrucciones de la empresa. Su motivación era prevenir robos, considerando que la entrega directa ofrecía mayor seguridad a los destinatarios. La empresa de correos suiza justificó la decisión argumentando el cumplimiento estricto de las normas internas. El caso ha generado debate sobre la flexibilidad laboral y la consideración de las circunstancias individuales. La política de la empresa exige dejar los paquetes en la entrada principal del edificio para agilizar el proceso de entrega. Taverney considera injusta su destitución, dado su largo historial de servicio y su intención de proteger a los clientes.
