Un parque infantil recientemente remodelado en Berna, Suiza, ha provocado controversia entre los padres. A pesar de una inversión de 15 millones de euros, los padres expresan su preocupación por la seguridad de los niños durante los días calurosos. Denuncian que los toboganes, la arena y, especialmente, las piedras pequeñas del parque se calientan excesivamente, representando un riesgo de quemaduras. Las autoridades locales no han emitido aún una respuesta oficial a las quejas. La situación ha generado debate sobre la planificación y los materiales utilizados en el diseño del parque. Se espera que las autoridades evalúen las preocupaciones planteadas y tomen medidas correctivas si es necesario.
