Las autoridades analizan una serie de mensajes de chat intercambiados por los propietarios del establecimiento Constel, ubicado en Crans-Montana. En dichas comunicaciones, los dueños alertaban sobre el peligro del uso de velas, sugiriendo que el local corría el riesgo de incendiarse. Asimismo, los mensajes muestran una preocupación recurrente por el estado de la puerta de seguridad. Los propietarios preguntaban específicamente si la salida seguía bloqueada o cerrada. Este intercambio de mensajes sugiere que existía un conocimiento previo sobre las deficiencias estructurales y de seguridad del recinto. La investigación busca determinar si estas negligencias fueron determinantes en el incidente ocurrido. El caso pone el foco en la responsabilidad de los gestores frente a los riesgos operativos del local.