Un joven, Jonas Lauviner, se autoproclamó rey de un pequeño territorio en Suiza en 2019, aprovechando una laguna legal en las leyes de propiedad de la tierra. Lauviner adquirió parcelas de terreno en el cantón de Jura, y al no existir leyes que prohibieran la creación de un reino, se declaró a sí mismo rey Jonas I. El caso ha generado atención mediática debido a la inusual forma en que Lauviner explotó las regulaciones suizas. Aunque su "reino" no tiene reconocimiento oficial, ha logrado establecer una comunidad de seguidores. Las autoridades suizas no han intervenido directamente, ya que la acción de Lauviner no infringe ninguna ley vigente. El incidente plantea interrogantes sobre la necesidad de actualizar la legislación suiza en relación con la propiedad y la soberanía territorial.