Los fiscales suizos enfrentan dificultades para perseguir delitos de cuello blanco debido a leyes desactualizadas que permiten a los acusados, principalmente en el sector de gestión patrimonial, retrasar los procesos judiciales. Esta situación genera presión sobre las autoridades encargadas de la aplicación de la ley. El problema radica en la capacidad de los demandados para dilatar las decisiones legales, obstaculizando la eficiencia de las investigaciones. Un fiscal ha señalado que esta dinámica afecta negativamente la capacidad de Suiza para combatir eficazmente la delincuencia financiera. La falta de agilidad legal perjudica la persecución de delitos en un sector clave de la economía suiza. Se requiere una revisión de la legislación para fortalecer la lucha contra el fraude y la corrupción. La situación actual pone en entredicho la credibilidad del sistema judicial suizo en casos de alto perfil.