Los costos para obtener permisos de venta directa de vino en las granjas varían significativamente entre municipios suecos. Mientras que en Huddinge la tarifa asciende a 25.000 coronas suecas, en Falkenberg el costo es de apenas 1.010 coronas. Esta disparidad ha generado críticas por parte de Visita, la organización representativa del sector turístico y de la hostelería. Visita considera que estas diferencias son irrazonables y representan una barrera para los productores. La organización aboga por una mayor uniformidad en las tasas a nivel nacional. La venta directa en las granjas es una práctica en crecimiento que permite a los productores conectar directamente con los consumidores. La falta de regulación consistente podría afectar la viabilidad de este modelo de negocio en algunas regiones.