Una encuesta revela que más de una cuarta parte de los votantes de la coalición roja-verde se oponen a la inclusión del Partido de la Izquierda (V) en un futuro gobierno sueco. Esta reticencia se produce tras las recientes elecciones y plantea interrogantes sobre la formación de una coalición estable. Paralelamente, un 20% de los votantes del Partido Moderado (M) se muestran negativos ante la posibilidad de que los Demócratas Suecos (SD) formen parte del gobierno, a pesar de las promesas de Ulf Kristersson, líder del M, de no permitirlo. El analista Per Söderpalm de Verian señala que aún existen grupos de votantes que no ven con buenos ojos estas posibles alianzas. Esta situación subraya la división interna y las dificultades para formar un gobierno de consenso en Suecia. Los resultados de la encuesta sugieren que la negociación para conformar gobierno será compleja. La desconfianza entre los votantes de diferentes partidos complica el panorama político.