Christer Mattsson responde a Henry Ascher cuestionando la generalización de experiencias personales como prueba del aumento del antisemitismo tras los ataques del 7 de octubre de 2023. Mattsson reconoce que existe evidencia científica que respalda un incremento de incidentes antisemitas desde esa fecha. Sin embargo, advierte sobre el peligro de convertir vivencias individuales en una verdad universal. Su argumento se centra en la necesidad de evitar la extrapolación indebida de casos particulares. El debate surge en el contexto de la discusión sobre el movimiento antirracista y su impacto. Mattsson busca promover un análisis más riguroso y basado en datos concretos sobre el fenómeno del antisemitismo. Su postura implica una crítica a la tendencia de amplificar percepciones subjetivas en detrimento de la evidencia objetiva.