La princesa Désirée de Suecia, fallecida en enero a los 87 años, ha dejado una herencia valorada en aproximadamente 126 millones de coronas suecas (unos 11,6 millones de euros), según informa el periódico Expressen. La información se desprende del testamento al que ha tenido acceso el medio. El patrimonio incluye dinero en efectivo, joyas y una propiedad en Mallorca, tasada en 6,5 millones de coronas suecas (aproximadamente 597.000 euros). Lo destacable es que uno de los hijos de la princesa no ha sido incluido como beneficiario en la herencia. El testamento revela la distribución de los bienes, sin especificar las razones de la exclusión. La noticia ha generado interés en los medios suecos por la inusual decisión testamentaria de la princesa.
