Una red de prostitución operó en Kramfors, Suecia, ofreciendo servicios sexuales comercializados como “la experiencia de la novia”. El esquema atraía a hombres prometiéndoles una interacción que simulaba una relación de pareja, incluyendo besos y conversaciones. Expertos de la organización Realstars, dedicada a combatir la trata de personas, señalan que se utilizaba un lenguaje eufemístico para hacer más atractiva la oferta a los clientes. Esta táctica busca normalizar la compra de sexo al presentarlo como una experiencia emocionalmente reconfortante. La organización advierte que este tipo de estrategias son comunes en la industria del sexo. El caso pone de manifiesto las tácticas de persuasión empleadas por las redes de explotación sexual. Se investiga la magnitud y el alcance de esta red en la localidad de Kramfors.
