El partido Socialdemócrata sueco se presenta a las elecciones con una política migratoria restrictiva, sin embargo, una proporción significativa de la población duda de su efectividad. Según las encuestas, casi la mitad de los suecos anticipa un aumento de la inmigración en caso de un cambio de gobierno. Los partidos potencialmente aliados del Socialdemócrata están expresando preocupaciones similares, sugiriendo que un cambio político podría resultar en un incremento de los flujos migratorios. La líder del Partido Centro, Elisabeth Thand Ringqvist, ha afirmado explícitamente que se espera un aumento en el número de refugiados. Esta presión se centra en la necesidad de una revisión exhaustiva de la política migratoria actual. La discusión se centra en si las promesas del partido Socialdemócrata serán suficientes para controlar la inmigración, o si se requerirán medidas más drásticas.
