Los partidos Tidö prometieron una expansión rápida y económica de la energía nuclear, pero la realidad ha sido muy diferente. Las expectativas de construir nuevos reactores se han topado con obstáculos inesperados, demostrando que la implementación fue más compleja y costosa de lo anticipado. Se sugiere que Ebba Busch, líder de los Demócratas Cristianos, podría haber aprendido de esta experiencia. Sin embargo, para que la energía nuclear tenga futuro en Suecia, es crucial que el Partido Moderado también se comprometa activamente. El proyecto se ha revelado como un fracaso significativo de la coalición gobernante. La dificultad de alcanzar los objetivos iniciales plantea dudas sobre la viabilidad de futuras inversiones en este sector energético. Este revés podría tener implicaciones importantes para la política energética sueca a largo plazo.