El Partido Moderado sueco propone reemplazar la meta climática actual para el transporte interno por un objetivo de electrificación. Esta decisión implica que ninguno de los partidos que conforman el gobierno de Tidö apoya firmemente la reducción de emisiones del transporte doméstico para 2030. La ministra de Finanzas, Elisabeth Svantesson, expresó escepticismo sobre la posibilidad de alcanzar la meta original sin un aumento significativo en los precios de los combustibles. La propuesta se centra ahora en fomentar la electrificación del parque automotor como principal estrategia. Esta modificación representa un cambio importante en la política climática del gobierno sueco. La oposición ha criticado la medida, argumentando que debilita los esfuerzos para combatir el cambio climático. El futuro de la política de transporte sueca se orienta hacia una mayor dependencia de vehículos eléctricos.
