Un hombre de Härjedalen, Suecia, ha sido condenado a prisión por acosar a su ex esposa. El hombre instaló un dispositivo GPS en el vehículo de la mujer para rastrear sus movimientos y seguirla. Esta acción constituye un delito de acoso ilegal según la legislación sueca. La sentencia judicial se basa en la evidencia de la utilización de la tecnología para la vigilancia y el seguimiento no consentido. El caso destaca la creciente preocupación por el uso de dispositivos de rastreo para el control y acoso en relaciones personales. Las autoridades suecas han enfatizado que este tipo de comportamiento no será tolerado y se perseguirá con todo el rigor de la ley. La duración exacta de la pena de prisión no fue especificada en la información disponible.