Ebba Busch, líder del Demócratas Cristianos (KD), ha respondido a las acusaciones de Jimmie Åkesson (SD) de que su partido coquetea con la izquierda. Durante una entrevista en SVT, Busch negó explícitamente cualquier posibilidad de apoyar a Magdalena Andersson, la líder del Partido Socialdemócrata (S). Afirmó categóricamente que no actuará como un "rueda de apoyo" para el S, indicando una clara negativa a facilitar su gobierno. Esta declaración se produce en un contexto de negociaciones políticas post-electorales en Suecia. La firme postura de Busch complica aún más el panorama político y reduce las opciones de formar un gobierno estable. Subraya la falta de confianza entre los partidos de derecha y la determinación de KD de mantener su independencia. Su rechazo podría llevar a nuevas elecciones si no se logra un acuerdo.