El sábado, Suecia movilizó urgentemente dos parejas de cazas JAS 39 Gripen para interceptar aviones de combate rusos que se aproximaban a su espacio aéreo sobre el Mar Báltico. Los incidentes ocurrieron el viernes, con avistamientos tanto en la zona sur como norte del mar. Las autoridades suecas confirmaron que las aeronaves rusas no ingresaron al espacio aéreo sueco. Se desconoce el propósito de los vuelos rusos, pero la acción sueca se enmarca en el monitoreo y protección de su soberanía aérea. Aviones de la OTAN también estuvieron involucrados en la respuesta. Este incidente subraya la creciente tensión en la región del Báltico.