Anton Wallin, originario de Huskvarna, se encuentra en Estados Unidos siguiendo el Mundial de fútbol. Lo que inicialmente planeado como un viaje a cervecerías se transformó en un viaje para apoyar a la selección sueca tras su clasificación al torneo. Wallin y sus amigos lograron conseguir entradas para todos los partidos de Suecia, lo que los llevó a la ciudad de Houston. El grupo se muestra optimista de cara al encuentro de Suecia contra Japón. El viaje representa una oportunidad para combinar su afición por la cerveza con su pasión por el fútbol. La presencia de aficionados suecos en Estados Unidos demuestra el creciente interés por el fútbol en el país escandinavo.