Cientos de aficionados suecos se congregaron en Kungsträdgården, Estocolmo, a las 03:00 hora local para ver el debut de su selección en el Mundial contra Túnez en una pantalla gigante. Algunos, como Emilia Svensson, llegaron con horas de anticipación, incluso cuatro, para asegurar una buena ubicación. La ferviente espera demuestra el gran interés y entusiasmo de los seguidores suecos por el torneo. La transmisión del partido se realizó al aire libre, creando un ambiente de celebración y expectativa. Este evento refleja la pasión por el fútbol que se vive en Suecia. La asistencia masiva subraya la importancia del Mundial para los aficionados suecos.
