Un conductor en el sur de Suecia eludió la identificación durante cuatro años en 89 ocasiones al cubrir su rostro justo al ser captado por radares de velocidad. El individuo aparentemente conocía la ubicación de los dispositivos y actuaba estratégicamente para evitar ser fotografiado. Las autoridades suecas lograron identificarlo tras una larga investigación. Este método de evasión sistemática le permitió acumular numerosas infracciones sin ser sancionado. El caso ha generado debate sobre la efectividad de los sistemas actuales de control de velocidad. Se desconoce por el momento la identidad del conductor y las sanciones que enfrentará.