Caroline Andersson permaneció inmóvil en el asfalto tras el violento accidente en el Campeonato Mundial de Ciclismo el sábado pasado. El miércoles, se confirmó que la ciclista de 25 años sufrió cuatro pequeñas hemorragias cerebrales. Su padre, Michael "Roddarn" Andersson, presenció las horribles escenas en Montreal. Andersson declaró a SVT Sport que no encuentra palabras para describir la situación, admitiendo que ha tenido pensamientos sombríos. A pesar de la gravedad del incidente, expresó un sentimiento de alivio, sugiriendo que podría haber sido peor. La situación de Caroline Andersson sigue siendo monitoreada de cerca por los equipos médicos en Montreal. La comunidad ciclista internacional ha expresado su apoyo a la joven deportista.

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