La temporada de caza de osos en Suecia comenzará el 21 de agosto con un cupo de 394 ejemplares. Esta decisión ha generado fuertes críticas por parte de organizaciones conservacionistas y defensores de los animales, quienes argumentan que la cifra es excesiva y podría afectar la viabilidad de la población de osos en el país. Las autoridades justifican el cupo argumentando la necesidad de controlar el crecimiento de la población de osos y mitigar los conflictos con los humanos, especialmente en áreas rurales. Se espera que la caza se lleve a cabo en diferentes regiones de Suecia, con cuotas específicas para cada zona. Los críticos temen que la caza selectiva pueda alterar la estructura genética de la población de osos y reducir su diversidad. El gobierno sueco defiende la práctica como una herramienta de gestión sostenible de la fauna silvestre.
