El exministro ha realizado declaraciones polémicas sobre la primera dama, Verónica Alcocer, durante su tiempo en Estocolmo. Según el exministro, Alcocer mostró un particular interés hacia ciudadanos suecos durante su estancia. Detalló episodios ocurridos a lo largo de varios meses, incluyendo interacciones con funcionarios suecos. El exministro atribuye la difusión de estas versiones al círculo cercano de la primera dama, responsabilizándolos de haber informado al presidente. Las revelaciones han generado una fuerte controversia y podrían tener implicaciones políticas significativas. El exministro no ha especificado la naturaleza exacta de los "contactos" mencionados con las autoridades locales. La situación ha provocado una reacción inmediata en los círculos políticos y mediáticos del país.
