Once agencias gubernamentales suecas tienen el potencial de disminuir su dependencia de combustibles fósiles en 16 millones de litros para el año 2026. Este objetivo se basa en un análisis reciente que identifica oportunidades de eficiencia y transición a alternativas más sostenibles. La reducción impactaría positivamente en la huella de carbono del sector público sueco. Las medidas incluyen la optimización de flotas vehiculares, la adopción de biocombustibles y la mejora de la eficiencia energética en las instalaciones. Se espera que esta iniciativa contribuya a los compromisos climáticos nacionales de Suecia. La implementación de estas estrategias requerirá inversión y coordinación entre las diferentes agencias involucradas. Los resultados preliminares sugieren un retorno de la inversión a mediano plazo gracias al ahorro en costos de combustible.