El nuevo director general de la Agencia Sueca de Instituciones de Internamiento (SIS), Martin Valfridsson, ha defendido la gestión actual de los centros para jóvenes delincuentes, a pesar de las críticas generalizadas sobre las liberaciones, la criminalidad y los abusos reportados en estas instituciones. Valfridsson afirma que muchas de las acusaciones públicas son inexactas y justifica mantener la responsabilidad de la SIS sobre los jóvenes infractores más pequeños. La agencia ha sido objeto de fuertes críticas, incluso siendo descrita como un "fracaso", pero el nuevo director considera que la situación no es tan grave como se presenta. Su postura contrasta con la percepción pública y el debate sobre la efectividad de los programas de reinserción juvenil en Suecia. Valfridsson no ha detallado específicamente qué aspectos de las críticas considera erróneos, pero insiste en la necesidad de continuar con la actual estructura de responsabilidad. La declaración busca contrarrestar la narrativa negativa predominante sobre la SIS y sus centros.