La selección sueca de fútbol está cerca de avanzar de la fase de grupos en el Mundial, pero su camino hacia los octavos de final podría ser complicado. Si terminan terceros en su grupo, la confirmación de su clasificación y la identidad de su próximo oponente podrían demorar hasta 48 horas. El jefe de la selección, Kim Källström, ha señalado que, en ese escenario, el equipo se verá obligado a viajar constantemente. Esta situación se debe a la complejidad del calendario y la necesidad de esperar los resultados de otros partidos. La incertidumbre radica en la dependencia de los resultados de otros grupos para definir el cruce de octavos. El equipo sueco se prepara para afrontar esta posible situación con flexibilidad y adaptación.