El gobierno sueco ha cancelado un proyecto para construir una prisión destinada a menores de 13 años que cometen delitos graves, tras no obtener el apoyo del parlamento. Esta decisión se produce en un contexto de aumento de la delincuencia juvenil en Suecia, con más de 50 niños de hasta 15 años acusados en 2023 de delitos como asesinato o intento de asesinato, según el ministro de Justicia, Gunnar Strömmer. Ante la cancelación de la prisión, el gobierno de centro-derecha ahora se enfoca en reducir la edad de responsabilidad penal de 15 a 14 años y en crear unidades especiales para jóvenes en ocho prisiones existentes, separadas de los adultos. Strömmer argumenta que esto permitirá imponer penas más justas y mejorar la rehabilitación. Actualmente, los menores que cometen delitos graves son enviados a centros de cuidado juvenil, lo que, según las autoridades, puede contribuir a la reincidencia. Sin embargo, organizaciones como Bris, defensora de los derechos de la infancia, consideran que es necesario mejorar los centros de cuidado en lugar de construir prisiones, argumentando que bajar la edad de responsabilidad no solucionará el problema. La violencia ha aumentado significativamente en Suecia, con 121 homicidios en 2023, un aumento considerable respecto a los 87 de hace una década, y grupos criminales como Foxtrot están reclutando a jóvenes para cometer asesinatos por encargo.